Bienvenidos a Toral

Este es tu campamento, tu casa de vacaciones, el lugar donde te entregaste a Jesús, donde viste por primera vez a tu novio, a tu novia, a tu futuro marido, mujer... Este es tu territorio, donde conociste a tus mejores amigos y lo mejor, y a veces peor, de ellos; donde dormiste poco o roncaste mucho, el lugar donde has descubierto o re-descubierto la Biblia, donde has cantado hasta el agotamiento y te has reído hasta hacerte pis. Este es tu escenario, donde has pasado horas leyendo la partitura, haciéndote la manicura y fregando a diario. Esta es tu habitación, tu patio de recreo, tu revelación al darte cuenta de que la leche no viene del súper, y del auténtico olor a cerdo... fuera y dentro de tu habitación. Este es el lugar donde por primera vez en tu vida te has querido duchar todos los días, o te has pasado todos los días sin ver más agua que la de la piscina... si acaso. Es un sitio donde nadie de los que están dentro quiere salir, es admirar un cielo estrellado dentro del saco de dormir, es estrellarte contra el suelo, es volver a casa con heridas de guerra, es desconectar del mundo para luego darte cuenta de que al volver hay otra realidad y morirte de ganas por buscar cualquier excusa para volver una vez más a TORAL.